Una merecida despedida para José Luis Medel Carreras

vía ADN del Seguro

jose_luis_medel_jimenez.jpgComo dice Serrat, “todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino…” y como si de la banda sonora de toda una vida se tratara sigue diciendo “nunca perseguí la gloria”. Hay veces que identificamos canciones con una persona, y esta es la que identifica a mi padre.

La vida tiene sus etapas, y a muchas personas les da miedo afrontarlas, pero a ti no. Porque en cada una de ellas te has ido superando, aunque, como siempre, sin grandes ruidos ni alharacas. Y sé que en esta próxima etapa, ya fuera de los focos y de primera línea de combate, lo vas a hacer igual.

Pero antes de que empezaras tu merecido retiro no quería que te despidieras con ese perfil bajo que te ha caracterizado, y que, aprovecho para decirte, muchas veces no he compartido. Precisamente, sobre este tema, ¡cuánto te tengo que agradecer la cantidad de reuniones con desacuerdos que hemos tenido y las numerosas enseñanzas que me has impartido! ¡Que paciencia nos has tenido, sin tener necesidad de ello! Te lo agradecemos de corazón. Tanto yo como todas las personas que hemos trabajado contigo. También quiero aprovechar estas líneas para dirigirme a los que me sufren ahora. Las raíces de mis forma de gestionar se han nutrido de tu famosa frase: “Jose, haz caso a los números, no te guíes solo por lo que sientes”. Yo te lo agradezco, otros no sé si lo harán tanto…

Bromas aparte, no quería silencio en tu despedida de la Dirección de esta empresa, ya que has sido una persona adelantada a tu tiempo, y eso merece su reconocimiento. Has mantenido un crecimiento continuo en este mundo asegurador tan competitivo, has sabido escoger el momento apropiado para enseñar, para delegar, para tirar del carro… y el momento justo para mantenerte, cuando la ocasión lo requería, en un segundo plano para que el resto aprendiéramos valiosas lecciones de decisiones mejor o peor tomadas.

Pero sobre todo, independientemente de lo gran emprendedor que has sido, gracias por sacrificarte para impulsar esta empresa, con el agravante de que, a la vez, has trabajado duro para crear una familia unida, que es lo más difícil.

Sin duda vas a sacar el máximo de esta nueva etapa. Lo harás igual o mejor que lo has hecho  en estas etapas anteriores, y vas a seguir ayudándonos a mirar al futuro con ilusión.

Gracias de corazón.